Identidad sexual

Una etapa compleja

La adolescencia es una etapa llena de cambios, tanto físicos como emocionales, en la que las personas nos enfrentamos a numerosos retos y demandas. Uno de los momentos más importantes de este periodo es el desarrollo de la identidad sexual, especialmente si el adolescente no se identifica con el patrón mayoritariamente aceptado de la heterosexualidad. 

En el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia desde la Clínica Universitaria queremos sumarnos a la defensa de los derechos de las personas homosexuales, bisexuales y transexuales. La discriminación y falta de comprensión y empatía hacia estas personas se repiten, desgraciadamente, en muchas ocasiones a lo largo de su vida, y pueden afectar gravemente su salud emocional, sobre todo durante la adolescencia. 

Aclarando conceptos

Aprende a diferenciar sexo, género, identidad y orientación sexual

En primer lugar, conviene repasar de una manera muy breve varios conceptos que no siempre se identifican de manera correcta en la sociedad. 

Identidad sexual

El sexo de una persona depende de nuestras características fisiológicas. Es una condición biológica. El género, en cambio, es una construcción social que se refiere a los roles, normas y comportamientos socialmente establecidos para cada sexo. Hablamos, por ejemplo, de las ideas preconcebidas de cómo deben comportarse o a qué deben jugar los niños y las niñas.

Por otra parte, la orientación sexual se refiere a por quién se siente atracción física y emocional. Existe un amplio abanico de orientaciones sexuales, aunque empezaremos por estas tres:  

  •  Cuando a una persona le atrae otra persona del sexo opuesto decimos que es heterosexual.
  • Si una persona se siente atraída por otra del mismo sexo, es homosexual.
  • Si alguien se siente atraído/a por personas de ambos sexos estamos ante una persona bisexual.

Por último, la identidad de género se refiere al sentimiento de pertenencia a un género. Una persona puede no sentirse identificada con el sexo que le asignaron al nacer. Son las personas transgénero. Las personas transgénero también pueden tener diferentes orientaciones sexuales, igual que las personas cisgénero (aquellas que se identifican con el sexo asignado al nacer).   

En cualquier caso, lo más importante es que todos somos personas y merecemos el mismo respeto y libertad para desarrollar nuestra personalidad y ser felices. 

Durante la niñez y la adolescencia, por primera vez, muchos niños y niñas se percatan de su homosexualidad o transexualidad. Este hecho puede conllevar dificultades en su vida, bien dentro de la propia familia o en el entorno social y escolar. En esta etapa tan conflictiva para los chicos y las chicas, en que se produce el desarrollo de la Identidad sexual, es fundamental el apoyo emocional de la familia y el entorno.

Identidad Homosexual

Fases del desarrollo de la identidad sexual 

  • El desarrollo de la Identidad sexual suele comenzar entre los 10 y los 13 años. Cada persona lleva “su ritmo” y durante este proceso se suele pasar diferentes fases:
  • Durante una primera etapa, el chico o chica siente que es diferente pero no sabe muy bien lo que le pasa. Sus sentimientos no están de acuerdo con los roles que le ha impuesto la sociedad y se sientes confundidos. Normalmente no comparten estas primeras dudas con las personas de su entorno y pueden desarrollar una lucha interna entre lo que sienten y lo que deberían sentir.
  • Una vez que los adolescentes superan esta primera fase de descubrimiento y dudas, se sigue manteniendo el miedo a exteriorizar lo que está pasando. A veces, los adolescentes empiezan a enviar mensajes sutiles a su familia y amigos, como cambiar su forma de vestir, palabras de apoyo a la comunidad LGTB, etc.
  • La última fase, cuando deciden verbalizarlo abiertamente, requiere un proceso de aceptación y normalización por parte del propio adolescente y un gran apoyo por parte del entorno más cercano. En esta fase influyen variables como el contexto familiar, los modelos sociales de referencia, las experiencias propias, etc.

A pesar de que el conocimiento y la aceptación de la homosexualidad ha aumentado durante los últimos años, muchos adolescentes aún se enfrentan a preocupaciones relacionadas con cómo reaccionará su entorno ante la noticia, por ejemplo:

  • Sentirse diferentes a sus amigos o compañeros de clase, resultar excluidos por el grupo o convertirse en objeto de burla y de ridículo.
  • Sentirse culpables acerca de su orientación sexual.
  • Preocuparse sobre cómo responderán su familia y seres queridos.

 

Proceso de aceptación por parte del adolescente

Identidad sexual

Se trata de un proceso difícil para muchos adolescentes que, fruto de la inseguridad y el miedo pueden aislarse socialmente, presentar ansiedad social, tener problemas de concentración o de baja autoestima, fracaso escolar, consumo de sustancias, trastornos de conducta alimentaria, problemas emocionales, llegando incluso a padecer un trastorno depresivo. Incluso podemos encontrar casos de adolescentes que reaccionan convirtiéndose en personas homófobas.

 Hay ciertos factores que facilitan este proceso:

  • Que el entorno familiar, escolar y social muestre una actitud natural hacia la diversidad sexual.
  • Que se exprese afecto, cariño y aceptación incondicional al adolescente.
  • El respeto a las diferencias individuales.
  • Una comunicación abierta y adaptada a la edad.
  • Conocer a otras personas en la misma situación con quienes compartir experiencias. 

El apoyo de la familia es fundamental

En un primer momento, los padres se enfrentan con temor a una situación desconocida. Las reacciones más frecuentes de los padres y madres ante la noticia de que nuestro hijo/a tiene una orientación sexual o una identidad de género diferente de lo socialmente normalizado son “de choque”, negación, rechazo, culpa, sentimiento de fracaso, vergüenza y, sobre todo, miedo al sufrimiento que puedan padecer sus hijos por la discriminación social, la falta de aceptación por parte de otros familiares o amigos, etc.

También se puede atravesar un proceso de duelo, dado que la idea y expectativas que se tenían para el hijo o hija desaparecen y se tienen que reelaborar. Vivimos en una sociedad en la que impera la heteronormatividad, por lo que prácticamente damos por hecho que nuestros hijos son heterosexuales.

Muy pocas veces son los padres los que toman la iniciativa para facilitar a su hijo o hija expresarse sobre el tema y mostrarles su apoyo, por lo que muchos jóvenes sufren en silencio, por miedo a ser rechazados por su familia, sus amigos o la sociedad en general.

Identidad sexual

¿Cómo reaccionar ante la noticia?

 Los padres deben entender que una orientación o identidad sexual diferente a la esperada no tiene nada que ver con que sus hijos estén enfermos, no es una decisión que hayan tomado ni una etapa o moda. Simplemente, cada persona es como es. 

  1. Ten en cuenta que el momento que tu hijo o hija decide verbalizar el tema ante la familia es solo uno más de un largo proceso interno en el que probablemente lleve inmerso muchos meses. La reacción de los padres y su comportamiento posterior será crucial para el bienestar emocional del adolescente, por lo que conviene repasar ciertas pautas o recomendaciones:
  2. No es malo reconocer ante nuestros hijos que nos enfrentamos a una situación desconocida e inesperada y que necesitaremos un tiempo para aceptarla. Es conveniente compartir nuestros propios miedos y dudas con los suyos y abordarlos juntos. No es un proceso sencillo para ninguno.
  3. Debemos aceptar que esta situación no se ha elegido a propósito y que no puede evitarse o cambiarse. No se deben buscar culpables o responsables, ni fuera de la familia, como amigos o amigas, ni en el propio rol como madre y/o padre.
    Nuestro hijo o hija sigue siendo la misma persona y debemos demostrar que nuestra relación con ellos no va a cambiar a raíz de esto.
  4. Conviene informarse y documentarse sobre el tema para evitar caer en estereotipos o ideas distorsionadas.
  5. El apoyo emocional dentro del núcleo familiar es fundamental. Si es necesario, podemos consultar con un profesional para gestionar las emociones del propio adolescente o de la familia. También es recomendable establecer contacto con otras familias en situaciones similares en las que encontrar apoyo y experiencias en común.
  6. Cada vez es menos habitual, pero tradicionalmente se ha relacionado la existencia de una orientación o identidad sexual diversa con aspectos negativos como vergüenza, enfermedades sexuales, etc. Nunca debemos escondernos o avergonzarnos de nuestra familia.